De lo mas fácil:
Poner la plancha a la máxima potencia cuando este caliente
introducimos los txipirones o calamares (como tengáis costumbre de llamarlos, a veces me sale la parte vasca, a veces cuando los compro, me sale sin querer, se quedan un poco a cuadros, hasta que me doy cuenta), hacemos una picadita de ajo, perejil, zumo de limón y aceite,
y vamos echando por encima.
El huequito es por una mano "inocente"?.
Coger dos aguacates maduros, pero no demasiado blandos, se trocean en cuadraditos , hacer lo mismo con un tomate medianamente grande, una cebolla tierna, un puñadito de cilantro, medio jalapeño, (son unos pimientos picantes originarios de mexico) en caso de no encontrar, guindilla verde que pique, también picadito, se añade sal, el zumo de una lima y aceite, se revuelve todo bien, y, se sirve con unos nachos. Es una delicia este plato y refrescante.
*Aunque parezcan gigantescos apios, los cardos son parientes de las alcachofas. Como alimento tuvo un enorme prestigio en la antigua roma, donde se la consideraba una hortaliza de gran calidad, y aunque sigue teniendo un buen cartel, la dificultad de su limpieza y lo complicado de su preparación retrae un poco su consumo.
En la compra, evita los cardos excesivamente grandes y elige las piezas blancas y tersas, sin manchas, golpes o cortes. Conviene prepararlos con rapidez para evitar pérdidas de nutrientes aunque, si lo prefieres, puedes congelarlos. El cardo es una hortaliza de consistencia dura y fibrosa que necesita una preparación minuciosa y un tiempo de cocción prolongado. Aunque durante su cultivo es tratado especialmente para que pierda gran parte de su característico sabor amargo, suele ser duro y difícil de preparar. Muchas personas, no obstante, la consideran como una de las verduras más sabrosas y delicadas de cuantas ofrece la huerta española. Para cocinar, hay que elegir las pencas interiores –más blancas y tiernas – eliminar las púas y hebras, frotar con limón para evitar que se ennegrezcan y cortarlas en formas regulares. La cocción se realiza en un caldo especial hecho con agua, sal, harina, zumo de limón y grasa, y dura alrededor de dos horas. Recuerda que puedes comprar el cardo en conserva. Únicamente necesita que lo calientes y acompañes de una salsa. Es excelente y te ahorra una gran cantidad de tiempo. Una vez cocido y escurrido, puedes servirlo de distintas maneras: con mantequilla y limón, con salsa de almendras, erogado con aceite y ajo picado, con bechamel, en salsa blanca, gratinado, rebozado o frito.
Ingredientes:
un manojo de cardo
una loncha de un poco gruesa de jamón o panceta
dos dientes de ajo
harina,vino blanco, una pizca de pimentón
Como lo hacemos:
Limpiamos el cardo quitando las hebras, cortamos en trozos de cinco o seis ctms.
En la olla rápida lo ponemos con agua y sal, de un litro reservamos un vaso y medio, cuando comienza a salir vapor, diez minutos, escurrimos reservando el caldo.
En una cazuela plana, ponemos el ajo y el jamón picados, rehogamos un poco, añadimos una pizca de pimentón, y una cucharada colmada de harina, removemos, le ponemos el vino, agregamos el cardo,
y le echamos el caldo, dejando que reduzca y ligue bien la salsa.
Ojalá que os guste.